domingo, 3 de abril de 2011

SERVANDO GONZÁLEZ - “Dulces guerreros cubanos”, obra cumbre de la literatura gay castrista

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Dulces guerreros cubanos, obra cumbre de la literatura gay castrista.
por Servando Gonzalez

Marzo 29, 2011.

 

Los “dulces” guerreros gays castristas


En su libro, Dulces guerreros cubanos, [4] Norberto Fuentes nos descubre un visión ignorada de esta casta de super machos gays guerreristas. El sólo hecho de calificar a guerreros -- en realidad muchos de ellos no pasan de ser asesinos de baja ralea -- de “dulces” ya indica que hay algo extraño en este libro, que no se dice abiertamente, pero que se revela a quienes tienen la clave o la intuición de lo que oculta.

 
El libro de Fuentes es una especie de oda de amor a Antonio (Tony) de la Guardia, el asesino personal del asesino Fidel Castro, que a su vez terminó siendo asesinado por el Asesino en Jefe. Al parecer el amor de Tony por Asesino en Jefe era tan profundo que obnubiló sus intelecto, y nunca descubrió que Castro, como la viuda negra, primero ama y después mata.

Reinaldo Arenas, un escritor cubano homosexual y anticastrista, hizo lo que tal vez sea el mejor análisis del núcleo gay castrista. Según Arenas, una característica del castrismo es que castra psicológicamente a los hombres. El sistema caudillista cubano solamente admite dos tipos de hombres: los machos-machos, obviamente representados por el propio Castro, el único que habla, patea la tribuna, truena, y da órdenes, premios y cárcel. El otro tipo es el macho-hembra, o sea, el hombre que incondicionalmente obedece y admira al macho-macho. La admiración que los machos-hembras sienten por el macho-macho es tal que terminan por imitar su voz, su entonación, sus gestos y hasta la forma en que camina. [5]

Por alguna razón inexplicable esta admiración de los machos-hembra por los machos-machos no se reduce a la Cuba castrista, sino que también ha permeado algunas de las organizaciones anticastristas del exilio. Prueba de ello es la cantidad de machos-machos de la inteligencia castrista que han fácilmente logrado penetrar (si no física, al menos metafóricamente) las organizaciones anticastristas del exilio. Un caso notable es el del macho-macho que se infiltró en Hermanos al Rescate, pero existen otros de cuyos nombres no quiero acordarme.

Todo el libro de Fuentes rezuma homoerotismo, y se revela en las descripciones de los machos-machos que Fuentes desliza como al azar entre sus melosas páginas. Por ejemplo, refiriéndose a los perros de Tony, Fuentes explica como éstos, no podían haber dado con mejor amo para que los alimentara y entendiera, un tipo en su género que respondía a las mismas características de fortaleza sin musculatura exhibicionistas, resistente, ágil, frugal, y leales en su justo sentido, tampoco sin exageraciones. Era una hermosa naturaleza viva la de Tony con sus jeans recortados y su pullover de ejercicios y sus sandalias ortopédicas …” [6].

Más adelante, también refiriéndose a Tony, Fuentes se extasía en la descripción del macho-macho que tanto admira:
Un tipo muy bonito, de buena piel, al que siempre ves pulcramente afeitado y con estómago plano -- encomiable para un cincuentón -- y la sólida musculatura apenas perceptible bajo el uniforme de servicio o de su indumentaria de jeans y camisa de cuadros, pero que se revela cuando lo ves en shorts y camiseta. [7].

Estaba con sus sandalias y su pullover y se escuchaba el sisear de las sifas de agua y canturreaba alguna balada, que era el máximo estado de felicidad para este guerrero. . . . Estaba con su habitual pullover de camuflaje, sin mangas, que alternaba en ocasiones con uno también desmangado en el que la palabra PLAYHOUSE impresa en gruesos caracteres blancos sobre la tela cruzaba de hombro a hombro . . . en el patio era donde a Tony le gustaba andar descalzo. [8]

—Vamos a verlo mañana -- dije con toda la dulzura que me era posible. Antonio de la Guardia asintió. [9].

Una páginas más adelante, Fuentes nos narra una conversación que tuvo con Tony en la que ambos se refieren a figuras clave de la cultura cinéfila norteamericana, entre ellas Tarzán, “con su cuchillo comando de degollar gorilas traidores a la cintura y su coquetona trusita amarilla con pespuntes negros de pies de leopardo tapándole los huevos . . . (énfasis en el original) [10]

Refiriéndose al tema de que en Cuba todas las persona importantes, incluyendo García Márquez, son sometidas a vigilancia y grabaciones de audio y video constantes, que incluyen sus actividades sexuales, Fuentes comenta que Fidel Castro “es un insaciable consumidor de esas porquerías. No de la imagen y mucho menos la imagen sexual, que él más bien tiende a rechazar . . . “ [11]

Y luego añade:

El rechazo de la imagen como complemento de la información y su preferencia por la elaboración cerebral de los datos, es el único rasgo femenino que pudiera reconocerse en la personalidad de Fidel Castro. Muestra de una conducta árida, seca y del convencimiento de algunos cofrades -- no más de tres -- de que nunca ha estado enamorado. Establece una relación parecida entre el desnudo y la muerte. . . . Le cedió a su hermano una mujer para que la desposara, a Vilma Espín, y dicen que en su performance entre las sábanas es de los peores en Occidente, “un mal palo del carajo”, según comentario de una legendaria modelo cubana de los cincuenta, Norka. [12]

En otra parte de su libro, después de regodearse en una larga y morbosa descripción de fusilamientos en la fortaleza de La Cabaña, Fuentes describe a los miembros del pelotón de fusilamiento:

Todos blancos, bien alimentados, bañados, vestidos de limpio, con esos uniformes de camisas azules ceñidas a sus musculaturas envidiablemente definidas, . . . [13]

Refiriéndose a Patricio de la Guardia, el hermano gemelo de Tony, Fuentes confiesa:

Entonces contemplo a Patricio, enfundado en su opaco mono Adidas de gimnasta, y él no va a saber que lo estoy observando y que disfruto de su sonrisa y de su sosiego como nunca ninguna mujer podrá experimentarlo. [14]

No hay que olvidar que el sosegado, sonriente y dulce general Patricio de la Guardia que Fuentes describe con tanto amor y admiración es el mismo que, según todo parece indicar, siguiendo órdenes de Fidel Castro asesinó a sangre fría a Salvador Allende en La Moneda. Ese es el mismo Patricio de la Guardia que, según Fuentes, “Tony giró su cabeza, y sonrió a su hermano mellizo, dulce y pícaro. Patricio me besó a mí primero. Patricio olía al sándalo de su colonia Drakal . . . [15]

Y sobre Tony:

Tony asiente, con una sonrisa. Parece, incluso, a punto de sonrojarse. Pero no logra determinar si su leve acceso de sonrojamiento se debe, lógico, a que no ha podio escapar de la intensidad de la ternura con que me ha expresado, . . . [16]

Pero este Tony lleno de ternura que, según Fuentes, se sonroja como una damisela, es el mismo que, según el propio Fuentes, “… tiene un grupo de hit men a su disposición, los killers.” [17]. Este es el mismo Tony de la Guardia quien, según confesión personal, asesinó, siguiendo órdenes de Fidel Castro, a varias decenas de personas en Cuba y en el extranjero.

Tal vez en determinados momentos de debilidad Tony tenga instantes de intensa ternura, pero esto nunca ocurrió cuando se disponía a asesinar a alguien. En cierta ocasión en que Fuentes le preguntó qué sentía sobre una persona a la que iba a asesinar, Tony le respondió:

… que ya está muerto, y yo le dije, tú no me entiendes, yo lo que quiero saber es lo que tú piensas de lo que tienes que hacer y qué piensas de ese hombre. Qué tú piensas de él.

“Que ya está muerto”, le volvió a responder el dulce Tony. [18]

En una referencia que pudiera interpretarse libremente, Fuentes sigue abundando sobre su héroe Tony:

Parqueamos casi al unísono. Tony con este mulatico flaco, llamado Ariel, que se ha agenciado de chofer, con su pullover suelto de smile! —el símbolo de uso internacional, estampado en amarillo en el pecho y espalda de la prenda, de un largo hasta casi las rodillas y que hace de Tony el único oficial cubano que se desplaza con un chofer civil y decidido aspecto de cantante de rap, el cual Tony, por supuesto, tiene en sus nóminas fantasmas de sus empresas comerciales para eludir que las pesadas estructuras burocrático-militares del país se lo saquen de al lado. [19]

Cuando habla de José Abrantes, otro de los “dulces” guerreros Cubanos, Fuentes se deja llevar por la emoción y lo describe como “… un hombre al parecer de una belleza física insoslayable.” [20] “… de una belleza excepcional.” [21] “… trigueño, juvenil, bonito de verdad, …” [22] Y a Abrantes y a Castro como “… realmente hermosos los dos, . . . “ [23]

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El Supergay en Jefe

Fidel Castro transformó lo que no pasaba de ser una rebelión popular para deponer a un dictador, en una innecesaria revolución social cuyo objetivo final era destruir las bases de la sociedad tradicional cubana. Varios grupos participaron en esa rebelión inicial: estudiantes del Directorio Revolucionario Estudiantil (DRE), comunistas del Partido Socialista Popular (PSP), y el Movimiento 26 de Julio (M-26-7). El M-26-7 tenía dos ramas: una, que Castro controlaba, combatía una guerra de guerrillas en las montañas de Oriente. La otra, el grupo principal de resistencia urbana que dirigía Frank País, controlaba ambas ramas del M-26-7.

Pero el grupo bajo el mando de Castro provenía fundamentalmente del Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), una creación de Rafael García Bárcena, ex-director de la Escuela Superior de Guerra. La mayoría de los miembros del MNR eran católicos izquierdistas o abiertamente fascistas. Los más prominentes entre éstos eran Armando Hart, Vilma Espín, Haydée Santamaría, Faustino Pérez.

Otros que eventualmente se unieron al círculo interno de Castro en el M-26-7 fueron su hermano Raúl, Che Guevara, Jesús Montané, Julio Martínez Páez, Melba Hernández y Celia Sánchez. Después que Castro tomó el poder en Cuba en 1959, Pastorita Núñez, Violeta Casals, Martha Rojas, Margot Machado, Angela Grau, Marta Frayde, Vicentina Antuña y Mirta Aguirre también se unieron al grupo que estrechamente colaboró con Castro.

La mayoría de estas personas que he mencionado más arriba eran gays y lesbianas machorras.

Rodeado de gays por todas partes (su hermano Raúl y Alfredo Guevara son los ejemplos más notables), el Supergay en Jefe siempre ha sentido un desprecio total por los homosexuales afeminados. Su peor insulto es llamarle “maricón” a alguien. Según el propio Fuentes, “el hombre es una maldita fábrica de decirle maricón a todo el mundo, como podemos constatar.” [24]

Luego Fuentes narra como Castro ha usado a García Márquez como su enviado personal para decirle “maricón” a Felipe González, a Omar Torrijos, y a otros. [25] En otro de sus libros, Narcotráfico y tareas revolucionarias, el propio fuentes narra como en una visita que Castro realizó a Rumania en 1972, le espetó a Ceaucescu, “Tú eres maricón,” y, dirigiéndose a su traductor le ordenó”: “ Dile que él es maricón. Traduce eso.” [26]

La obsesión anti-homosexual de Fidel Castro es tan grande que es una de las primeras cosas que le viene a la mente cuando pierde su ecuanimidad. Por ejemplo, a resultas de una broma que unos jóvenes de Miami le jugaron, engañándolo con una supuesta llamada telefónica de Hugo Chávez, al darse cuenta de que le habían tomado el pelo, Castro se quedó sin adjetivos difamatorios y, no hallando en su vocabulario adjetivos suficientemente ofensivas, le lanzó al que lo llamaba un epíteto de su propia creación: “mariconzón”.

Las opiniones públicas de Fidel Castro sobre la homosexualidad y los homosexuales no son fáciles de hallar. Probablemente la mejor fuente sobre el tema es una larga entrevista que Castro le concedió a Lee Lockwood en 1965, luego publicada bajo el título de Castro’s Cuba, Cuba’s Fidel. Las palabras de Castro son altamente reveladoras:

CASTRO: Pero seré franco y diré que los homosexuales no deberían ser admitidos en posiciones en las que puedan ejercer su influencia sobre la gente joven. En las condiciones bajo las que vivimos, debido a los problemas que enfrenta nuestro país, debemos inculcar en nuestros jóvenes el espíritu de la disciplina, la lucha, el trabajo. En mi opinión, todo lo que tienda a promover en nuestros jóvenes el espíritu más fuerte posible, o sea, actividades relacionadas con la defensa del país tales como los deportes, deben ser promovidas. Esta actitud tal vez no sea la meas correcta, pero es lo que sentimos. [27]

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Como se puede apreciar por sus palabras, la idea que tiene Fidel Castro sobre como debe ser la juventud revolucionaria es muy similar a la ideología gay de Esparta y de la Alemania nazi. Sus palabras al respecto de que el espíritu de disciplina, de lucha y de trabajo y de todo lo que promueva en los jóvenes el espíritu más fuerte posible, o sea, actividades relacionadas con la defensa del país tales como los deportes, parecen haber sido tomadas directamente de un folleto sobre la juventud Nazi escrito por el ministro de propaganda Nazi Joseph Goebbels.

No hay que olvidar que las palabras de Castro a Lockwood fueron dichas para su publicación. Pero escritos anteriores de Castro, los cuales no pensaba ver publicados, dan una mejor idea de su verdaderos sentimientos hacia los homosexuales afeminados. Mientras cumplía su sentencia en la prisión de Isla de Pinos por el ataque al cuartel Moncada, Castro tuvo ciertos problemas con un funcionario del gobierno, de quien escribió una carta a su amigo Conte Agüero: “Sólo un afeminado en los estratos más bajos de la degeneración sexual pudo usar ese tipo de ataque, de tan inconcebible indecencia y falta de hombría”. [28] Es un hecho comprobado que los gays supermasculinos consideran la femineidad en un hombre como la afrenta última y un grave signo de debilidad.

La distinción que hace Arenas entre los machos-machos y los machos-hembras es muy similar a la que hacen los gays norteamericanos entre Butchs (machos-machos) y Femmes (machos-hembras). En la cultura hispana el término que más se acerca al vocablo alemán “butch”, que designa al guerrero gay, es bugarrón (o bujarrón). Los bugarrones no se consideran a sí mismos homosexuales. Según esta distinción, sólo el hombre que adopta el papel pasivo o femenino en el acto sexual es visto como homosexual. Siempre que un hombre mantenga su papel “masculino”, no será considerado homosexual. Pero es bien sabido que muchos bugarrones esconden su homosexualidad bajo un manto de hombría y virilidad.

La crueldad despiadada hacia sus opositores, una característica esencial de la revolución castrista, es el resultado directo de sus raíces gay homofascistas. La Cuba de Fidel Castro está llena de cárceles y campos de concentración, donde el trabajo forzado, la tortura física y mental, y los pelotones de fusilamiento, son parte de la rutina diaria del sadismo gay. [29] No es por casualidad que uno de los peores tipos de tortura en Cuba, las llamadas “celdas tapiadas”, especie de ataúdes de hormigón en las que los presos son forzados a mantenerse de pie en total oscuridad por varias semanas, fueron inventadas por los gays nazis de las SS en la prisión de Oranienburg, cerca de Berlín.

Lamentablemente, Almendros y Rodríguez-Leal, demostrando una increíble falta de honestidad intelectual, no aclararon en Conducta Impropia que quienes hostigaban a los homosexuales afeminados y los internaban en las UMAPs no eran los viejos comunistas del PSP, sino los gays de la pandilla castrista, entre ellos Fidel y Raúl Castro, Che Guevara y el propio Alfredo Guevara. El único que tuvo la valentía de decirlo fue René Ariza, cuando, ya casi al final del documental, afirmó que en la Cuba de Castro las fronteras se tornaron borrosas, y muchas veces no se distinguía entre el perseguido y el perseguidor. [30]

Tampoco es producto de la casualidad que tres de los hechos más deleznables del sadismo gay castrista: el fusilamiento de 71 oficiales del ejército constitucional el 11 de enero de 1959 y su enterramiento en una fosa común, los fusilamientos masivos en La Cabaña, y la creación de las UMAPs en 1965, hayan sido llevados a cabo por dos de los más connotados gays castristas: Raúl Castro y el Che Guevara.

América Latina ha conocido dictaduras despiadadas y crueles. Pero nunca en la historia de esos países un gobierno ha instituido una persecución tan sistemática de sus ciudadanos, y en particular de los homosexuales, como la llevada a cabo por los dulces guerreros cubanos de la Cuba gay, homofascista, de Fidel Castro.

4 comentarios:

Fermina dijo...

Me lei el libro hace unos annos atras. Me llamo la atencio la desfachatez con que el autor muestra todas las barbaridades que eran capacez de hacer, de inventar, de manipular a la gente, de amenzara, de humillar, de asesinar y asi sencillamente loc eunta como si nada...estoy esperando el libro en que nos diga, cuanto se arrepiente de ello, o nos muestre un analisis mas profundo de su propio proceso de cambio, si es que lo hubo, ya que ahora tiene la oportunidad.
Muy buen articulo
Saludos

Viktor Gómez dijo...

mi amigo el poeta y artista plástico Joséantonio referenció este libro y tu post en facebook y leido ahora voy a profundizar un poco y replicarlo en mi blog.

Es justo, pertinente y compartible, asumir la historia oculta de persecución y tortura o asesinato por condición sexual en Cuba como pasaba en España cuando el dictador Franco y el nacionalcatolicismo perseguían a su vez a los homosexuales y estaba contemplado en la ley medidas contra las manifestaciones públicas y conductas que consideraban atentaban contra la moral pública.

Aún en el 2011 hay un porcentaje alto de intolerancia y discriminación por estas cuestiones en España, en casi todos los países supongo que velada ú oficialmente.


Un abrazo grande,

Viktor

David Lago González dijo...

Gracias a los dos comentaristas.

Yo no he leído el libro, y la verdad es que me cuesta trabajo pensar en leerlo. Norberto Fuentes es un buen escritor, lástima que su historia personal de defenestrado-arribista de primer orden y de la "nobleza" cubana-ajuste de cuentas y traición a esa segunda y lamentable etapa suya, deje tanto que desear. Por supuesto, ningún escritor tiene obligatoriamente por qué ser ni siquiera buena persona (p.e. Thomas Mann no está a la altura de su obra), pero desgraciadamente a veces uno se deja llevar por cosas así.

Creo que la mezquindad de la traición es difícil de aceptar y perdonar, en cualquier situación en que se de.

David Lago González dijo...

Hola Viktor. Gracias.

Servando González tiene magníficos artículos. Es famoso y muy bueno el de sus sospechas en torno a la muerte de Jesús Díaz, pero ése es un tema ya mucho más complicadamente cubano y no sé si pueda interesar a una persona que no haya tenido la suerte de ser parte de La Perla.

Soy fiel defensor de la memoria histórica en TODOS sus sentidos. Tienes razón en lo que dices: semejante historia porque la historia de todos los dictadores y los totalitarismos tiene numerosas zonas en común. En Cuba sigue vigente --a pesar del maquillaje que se quiere dar con el activismo trans de Mariela Castro-- la Ley de Peligrosidad, copia fiel de la de Vagos y Maleantes de la época franquista. Y además existía (o existe, no sé) otra de refuerzo, que era La Ley Contra La Vagancia, que quisieron aplicarme a mí cuando a los 20 años me expulsaron de Económicas en la universidad y estuve un mes intentando encontrar un trabajo más o menos aceptable y mejor al que daba el Estado. En fin, vida, memoria.