sábado, 9 de octubre de 2010

ROLANDO H. MORELLI - Poema

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Para David Lago y Héctor Santiago, por redimir la ceniza.

 

Reseda. Así lo llamaban. Ángel Ricardo de León Reseda era su nombre. Nunca antes había escuchado ese apellido: Reseda. Era el Político de la Unidad, y un grandísimo hijo de puta. La palabra reseda yo nada más que la asociaba con un poema de Martí que recitábamos de pequeños en la escuela. (A mí siempre me gustó eso de recitar poesías). “ (…) eran de lirios los ramos / y las orlas de reseda”. Otros también se acordaban del poema, pero aquellos entre nosotros poco dados a los versos —aún los del apóstol— los habían olvidado. Bastó sin embargo que los recitara para que todo el mundo se acordara hasta de la maestra tal o más cual, y de los “actos cívicos” que tenían lugar los viernes antes del fin de clases, y de las jornadas martianas en que muchas veces los habían oído declamar. Así es que para vengarnos de todos los agravios que podían resumirse en la persona del Político, a partir de esta conversación en lugar de Reseda comenzamos en privado a llamarlo la niña de Guatemala. Nadie lo propuso. No sé a quien pudo ocurrírsele. Sucedió de este modo. Claro que no podía tratarse de ningún homenaje a Martí, ni siquiera a la pobrecita de María Granados —la infortunada niña— sino justamente eso, un acto de venganza. Pequeñito, cuando se mira bien. Tal vez estéril, pero que de alguna forma nos resarcía en parte de sufrir la vocecita aflautada con que nos disparaba a Marx y a Lenin con cualquier motivo, para no hablar de las citas tomadas de los discursos interminables del Máximo Líder.

—Yo lo que no consigo entender por más cabeza que le echo —observó alguna vez Jesús Sariol, alias el Protágoras— es porqué coño, si a algunos los meten aquí por ser maricones o porque parecen serlo… ¡Sin ánimo de ofender, se entiende! —Puntualizó antes de seguir adelante, aunque no hiciera falta y nadie se diera por ofendido o calumniado por aquello que decía—. ¿Cómo es que a éste lo tienen para darnos charlitas a todos por parejo cuando le parece más conveniente? Porque la bayamesa que lleva por dentro a éste se le sale por los poros. No irán a decirme lo contrario.

Por supuesto que estuvimos de acuerdo con él.

—Niño, tú percepción toca en lo artístico. —Le complementó Lolé quien a contrapelo de una apariencia muy masculina en general, siempre que conseguíamos reunirnos como ahora ocurría, destacaba entre el grupo por la afectación con que se expresaba.

Aunque Sariol no fuera loca, era de quienes no tenían a menos acercarse al grupito que formábamos varios de nosotros y al que las locas más afocantes llamaban el de las monjitas, por estimar que éramos modosos en extremo y estar formado de universitarios y gente de intelecto, y no menos, seguramente, a causa de los numerosos rosarios confeccionados por encargo de muchos a Carlitos Garciarenas, que éste había fabricado con fibras y semillas recogidas subrepticiamente en el campo, y engrudo fabricado con harina de pan, que uno de los cocineros accedió a conseguirle a cambio de la redacción de una declaración de amor en toda la regla, dirigida a la mujer de quien estaba enamorado.

—Ya sabes el refrán ése que dice, que no hay peor cuña que la del mismo palo.

—¡Torquemada!

—Sí, pero lo del Político éste pasa de castaño oscuro.

—Lo mismo pasó con el inquisidor ése.

—Cuidado, niña que hay cerca otros que pueden darse por aludidos. No te busques enemigos entre los vacacionistas de este hotel. Luego te envenenan con agua bendita.

Esto último lo había dicho Pedrito Moreno por Gálvez, un seminarista católico que dormía cerca, al que no pocos consideraban un infiltrado en nuestras filas. Se explicaba de este modo su parcialidad manifiesta, su obsequiosidad hacia cualquier acto que procediera de las filas de nuestros opresores. Entonces aún no se había descubierto el «síndrome de Estocolmo», aunque no fuera del todo desconocida la existencia de víctimas que siempre se identificaron con sus verdugos, y aún consiguieran explicarse o intentaran explicar a otros la verdadera naturaleza del oprobio que pesaba sobre sus hombros, bien como causa natural o de alguna manera merecida, o restándole saña a cada acto de vesania contra ellos, al que rodeaban de un extraño halo de comprensión.

Lo de Torquemada habría podido pegar como nombre, pero no sucedió así tal vez porque se distanciaba de su propósito que había de ser evidente: ridiculizar al objeto de él poniendo en evidencia de lo que se trataba.

Porque de vengarnos se trataba, de vengarnos de una muy conjeturada mariconería según se ha dicho —trapalera e hipócrita según nos parecía obvio— con la que Reseda daba la impresión de cubrirse afectando una dignidad que a nosotros se nos negaba, cual un manto hierático en la forma, que lo dejaba al desnudo sin que él pareciera darse cuenta, como el emperador aquél. Por eso lo de Ángel Ricardo de León ni siquiera nos había hecho pensar en el legendario cruzado y rey inglés, porque siendo este Reseda la persona que según todas las señas verdaderamente era, aún si se hubiese llamado Alfredo ni Martí seguramente le hubiera dedicado un solo verso de esta índole: Era raro, en verdad, aquel Alfredo / y como al punto cautivó mi asombro / palpéle yo, miréle, y vi con miedo / Sangre inmortal manándole de un hombro.

No. Ni aún llamándose Ángel, como en efecto se llamaba. (Ángel caído luciferino. Pájaro de cuenta carroñero, oportunista, que planeaba con su sombra sobre nosotros, pájaros de diferente plumaje, y muchos otros por igual, que no estaban aquí a causa de sus plumas). Y no importaba lo que al respecto hubiera dicho el gran maestro Rubén Darío con aquello de “los mismos ruiseñores cantan los mismos trinos / y en diferentes lenguas es la misma canción”. O tal vez de eso se trataba precisamente, de que él y nosotros no pertenecíamos a la misma categoría canora. Si no lo hubiéramos despreciado ya tanto por lo que representaba, yo al menos lo habría odiado con toda mi alma por lo que le hizo a Carlitos cuando lo sorprendió escribiendo un poema durante la jornada de trabajo en el campo, y lo habría odiado en contumacia, pese a las charlas no menos pesadas de doctrina del seminarista Gálvez o por ellas mismas, que nos emplazaban por igual a no odiar a nuestros carceleros, a renunciar al pecado y a todas aquellas cosas a las que echábamos mano desesperadamente, y que de habernos faltado también hubiera sido mejor acabar de morirse de una vez.

A la muerte de Carlitos, que terminó colgándose de una viga del techo sin que pudiera saberse nunca de qué modo logró hacerse de aquella cuerda, engaveté del mejor modo que podía —en mi memoria había de ser— los pocos poemas de él que conseguí reunir. Me prometí no olvidarlos nunca. ¡Nunca! Y si salíamos con vida alguna vez de donde estábamos, darlos a conocer a todo el que quisiera oírmelos decir. Y porque me acordaba de él —sin que consiguiera olvidarlo— o porque no quería que fuera a olvidársenos su persona ni todo lo que le habían hecho, a veces los recitaba allí mismo, en el campo, cuando los guardias se alejaban por un rato para charlar entre ellos, o en cualquier oportunidad que se presentara, que no eran muchas. El que más me gustaba de todos era éste que decía así:

Aunque no haya primavera

y se demore la estación que está de paso

en el umbral;

aunque la lluvia se rezague

en los últimos aleros de otros años

sin confirmar que viene,

que llegará algún día

al fin y al cabo.

Próximo a la puerta

aguardaré la hazaña del regreso

cuando cumplan las flores su promesa

de alfombrar el campo

a tus pies,

y las madreselvas, con diligencia cuelguen

de todas partes sus guirnaldas

de olor fino.

La palabra cuenta.

La palabra

empeñada.

La palabra que se da

como un regalo.

¿De qué fuente procede

la palabra incumplida?

¿De qué nido de turbias conjeturas?

Lo dicho:

Aunque no haya primavera

aquí te espero. Te esperaré

por algún tiempo que aún no sé

—bien el que dure la espera

o lo pactado—.

Esperaré

si no para besarte, o que me beses,

porque entre el tiempo que pasa

y el que llega

¿quién sabe de qué asombros

seré testigo o parte?

Y si la primavera llega al fin

con sus alas mojadas de rocío

y por mi pregunta,

¿quién sabe para entonces

a dónde habré llegado por mis pies?

 

Este último verso me desvelaba a veces. Me preguntaba a dónde habría podido llegar Carlitos por sí mismo de no haberse tropezado en el camino con tantas desgracias como de repente cayeron sobre nuestras cabezas en avalancha. ¿Habría llegado a alguna parte después de todo con su muerte? ¿Su muerte de suicida le concedería al fin descanso, o sería la causa de una eternidad de angustias? En uno de los bolsillos le encontraron el rosario confeccionado por su mano, en el cual seguramente no había cifradas garantías de nada. Y me preguntaba: ¿Qué habría sido del poeta Ballagas de haber estado vivo en este tiempo? En vida, Carlitos me recordaba constantemente de Emilio, del cual tenía algo de su sensibilidad y hasta de su perfil. Alguna vez, después de ocurrida la muerte de Carlos se corrió el rumor de que a Luis Carbonell lo habían metido también en el UMAP y de que estaba destinado a convivir con nosotros en el mismo campamento. Rumores de esta índole —bolas que alguien echaba a rodar a falta de verdaderas noticias y nociones del mundo exterior— se sucedían sin ningún concierto. Y mientras rodaba el bulo de la invención colectiva, yo pensaba. Radio Bemba decía al oído cosas como éstas, transmitidas en una banda ancha por la onda corta reservada a las confidencias:

—Nada menos que al mismísimo acuarelista de la poesía antillana en persona, metieron en el berrinche éste.

—Para que declame aquí su famosa Negra Fuló será.

—Hay que ver que ya no es ninguna jovencita.

—¡Se saló el pobrecito! ¡Qué le pida a las Siete Potencias lucumíes que lo saquen de aquí con vida! Si es que pueden.

En ese momento resultó ser un verdadero misterio el porqué a Carbonell o al Bola no los enviaron de cabeza a los campos de la UMAP, pero a mí me desvelaban otras preocupaciones, otros pensamientos.

Me preguntaba muchas cosas que hacían daño y para las que no había respuestas satisfactorias: ¿qué habría sido de García Lorca, de Vargas Vila o de Barba Jacob de estar vivos aún y de hallarse entre nosotros? ¿Le habrían valido de algo sus bilis antiyanquis a Vargas Vila, o a Federico su poeta en Nueva York? ¿Le habría servido de algo a los ojos de aquellos que podían hacer distinciones de este tipo, haberse pronunciado contra las locas descocadas de la ciudad por antonomasia del Imperio? ¿Se habrían convertido él y todos ellos en Políticos de otras tantas Unidades Militares de Ayuda a la Producción, según el eufemístico nombre de los campos de trabajo para la re-educación de medio mundo contrahecho y renuente a ser metido en cintura? ¿De qué modo habríamos llamado a estos poetas empeñados en tareas infinitas y miserables de transformación revolucionaria?

Recitaba en silencio aquellos versos odiosos de Poeta en Nueva York:

“….”

Y pensaba en Carlitos Garciarena. En sus diecisiete años. Y en su muerte. En lo que habrían sentido y pensado su madre y su hermana Laura al recibir la noticia. ¿Qué podían hacerse de repente con una noticia semejante después de haber perdido de vista tanto tiempo a éste a quien amaban, y del que en mucho tiempo ni siquiera tuvieron noticias? Ahora, de pronto les llegaban las últimas que de él podían tener. ¿Le mentirían piadosamente a la madre devota de Dios, y de su propio hijo respecto al género de muerte que éste se había dado? ¿Buscarían condenarla igualmente a la desesperación ante la consumación del suicidio del ser amado? ¿Callarían por no ofrecer explicaciones o lo declararían todo para afrontar la memoria del muerto? Pensaba. A veces me enloquecía de pensamientos raros y obsesivos. Me habría gustado escribir poemas para expresar algo de aquello que tanto daño me causaba. Pero yo no escribía. Y buscaba en los versos de otros un eco de los que hubiera podido escribir de ser capaz de hacerlo. A veces, era el mismo Carlitos a ayudarme con alguno de los suyos:

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A veces un nenúfar

es sólo una palabra:

la palabra nenúfar

abierta

en el papel

con su corola fina.

La delicada ausencia

del lirio que en la página

insinúa su asombro.

Asoma en los pistilos

un tenue aroma

Cristalina gota

de aljófar minucioso

trasluciéndose

como una filigrana.

A veces un nenúfar

es la incógnita cifrada

en una marca de agua

cuya huella

prescribe

El nenúfar de antaño

El nenúfar de siempre

El nenúfar del poeta

El nenúfar posible

en medio del estanque

con su enjundiosa copa

alzada entre las hojas

es a veces

un nenúfar, bien falso

o menos cierto.

No busques en él

la palabra nenúfar.

 

Cuando aquella pesadilla de los campos, que parecía interminable, se interrumpió por obra y gracia —decían— de quien era Todopoderoso y ya nos parecía eterno, y me hallé libre otra vez, o lo que esta nueva condición fuera, no aguardé mucho tiempo a emprender gestiones para salir del país por cualquier vía. La desesperación o el instinto de conservación —aunque parezca una paradoja afirmar tal cosa— me llevaron a correr innumerables riesgos. La fortuna, y yo digo que la sombra tutelar de Carlitos desde una nube más alta y más ligera que las otras, vinieron en mi ayuda. Conocía desde hacía mucho a un alto cargo de una embajada en la capital, a donde regresé para sosiego de mis padres y demás familiares, y por intermedio de éste que acudió a verme en mi propia casa tan pronto supo de mi regreso, conseguí arreglar enseguida los documentos que hacían falta, y disponer de una visa. Aunque no desearan verme partir, mis padres me alentaban en el empeño.

—Tienes que irte de aquí, hijo. No hay otra salida.

Mientras esperaba, sin embargo, con el aliento en suspenso y toda la documentación en regla, me llegaron a la vez dos noticias complementarias: sin dar razones para ello, a las que naturalmente no se sentían obligados, el Departamento de Inmigración me anunciaba tajante la denegación del permiso de salida antes otorgado casi jubilosamente, y mi primo Arturo, hijo de mi tía-madrina me regaló a boca de jarro con la noticia:

—Te voy a confiar un gran secreto. No me podría ir de aquí en una lancha sin decírtelo. No andes preguntando nada. Hemos tomado todas las medidas, pero aún así el riesgo es mucho. Si te interesa, está listo a las tres de la mañana. Pasaré por ti. Baja enseguida. No puedo esperar. ¡No te hace falta maleta! —dijo ya para terminar con una sonrisa socarrona que buscaba infundirme algún género de seguridades imposibles—. No puedes hablar de esto con nadie, ni siquiera con los viejos. A la llegada los llamamos por teléfono.

Esto último lo dijo con tal seguridad que bastó para convencerme de que llegaríamos con bien.

A pesar de la experiencia del campo, no me había deshecho totalmente de mi capacidad de confiar en la gente, y me alegré de no albergar sospechas respecto a mi primo. Mas cuando me hallé a bordo de aquella lancha en la que buscábamos escaparnos me asaltó en un primer momento el sobresalto de hallarme entre personas que incluso no ocultaban sus vínculos con el régimen. Para alguien tan marginal como yo era o había acabado siendo, esta gente debió antojárseme poco menos que garantes de la tiranía. La travesía tuvo lugar en un vilo de expectación y angustia. Me acompañaba el rosario obsequio de Carlitos, a cuyas cuentas entregué mi vida con devoción verdadera, mientras los otros guardaban un silencio cargado que debía parecerse a una imprecación o hablaban en susurros por aquello de que el mar lleva lejos las voces y los ruidos. Cuando se avisto al fin el lucerío de la costa de La Florida —según nos comunicó cauteloso el capitán— todavía nos atuvimos a nuestra conducta precedente por temor a una equivocación. Seguramente todos recordábamos alguno de los cuentos cautelares oídos en otros momentos, y temíamos que por arte de birlibirloque hubiéramos acabado siendo arrastrados por las corrientes traicioneras del golfo al punto de partida o a alguna otra playa cubana para el caso. Yo no. Algo me decía que al fin había conseguido salir y que estaba a punto de llegar. En ese momento, no sentí nostalgia de ninguna clase, ni mucho menos arrepentimiento alguno.

El exilio —además de largo, y verdadero en mi caso. ¡Nunca más he vuelto ni volveré a buscar nada allí donde nada tengo ni puede quedarme nada—, me ha dado más de lo que me ha quitado. He sido un hombre libre. A mi padre no volví a verlo en vida. Murió a los pocos meses de mi salida. A mi madre conseguí sacarla años después y aún la conservo. Aunque viejecita y algo achacosa, aún me acompaña. Me he negado a ponerla en un hospicio a pesar de los consejos y de la evidencia de su deterioro físico. En la cocina de su casa se entiende de maravillas con Hilda, una cocinera que también se ha ido haciendo vieja a su lado. Cuando llego del trabajo se le ilumina el rostro y a mí, a pesar del cansancio que a veces me rinde, también me ocurre al verla en su sillón.

Sobre una mesita, entre otras fotografías de familiares y allegados que Hilda debe desempolvar cada día a insistencia de mi madre, y a veces finge hacerlo con unos cuantos plumerazos, hay una foto de Carlitos cuando ambos cursábamos el bachillerato en el Instituto del Vedado. La foto tiene una dedicatoria al dorso, pero ésta no es visible. «Para mi hermano Pablo» y debajo la fecha. A veces, como hoy, en su aniversario me acuerdo de esa dedicatoria como si la tuviera delante de los ojos. Le pongo flores nuevas en su búcaro. Un manojo de veinticuatro rosas amarillas, fragantes, delicadas. Y recito su poesía ante el retrato para que vea que sigo acordándome. A veces, Manolo se me adelanta con esto de las flores para complacerme. Entonces hay que buscar otro florero y con tantas flores casi no alcanza a verse el rostro del amigo.

 

En su plenitud las rosas

del jardín,

joven aún

sin huellas del destrozo

que vendría.

¡Cuánto empeño

sin reconocer

hay en su logro!

El logro de la rosa

florecida.

Un misterio

tras otro se destila

en la concavidad hialina

de su vientre.

Rosas todas:

rojas, blancas, tudescas

ambarinas.

¡Mis favoritas!

¿Quién

las rosas detesta

de tal modo

que ha de herirlas

con una inexplicable espina

dura;

más dura y más aguda

que todas las espinas?

¿A quién molesta

el rubor

que de las rosas sube;

o la aguamiel que gota

a gota

se transparenta en ámbar

—el más fino—?

Rosas, no perdonen

al asesino de la rosa

en esta vida.

Servidle de mortaja

tan fragante

que llegue a comprender su crimen.

Y luego, si arrepentido

viene

a postrarse a tus plantas

con infinito amor

sobre sus hombros

y cabeza

llovíznale tus pétalos.

En la frente lacerada

úngele.

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Sea ése su castigo

eternamente.

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© Rolando H. Morelli

viernes, 8 de octubre de 2010

O menestrel - William Shakespeare

 

 

 

O MENESTREL

Um dia você aprende que...
Depois de algum tempo você aprende a diferença,
a subtil diferença, entre dar a mão e acorrentar uma alma.
E você aprende que amar não significa apoiar-se,
e que companhia nem sempre significa segurança.
E começa a aprender que beijos não são contratos
e presentes não são promessas.
E começa a aceitar as suas derrotas com a cabeça erguida
e olhos adiante, com a graça de um adulto
e não com a tristeza de uma criança.
E aprende a construir todas as suas estradas no hoje,
porque o terreno do amanhã é incerto demais para os planos,
e o futuro tem o costume de cair em meio ao vão.
Depois de um tempo você aprende que o sol queima
se ficar exposto por muito tempo.
E aprende que não importa o quanto você se importe,
algumas pessoas simplesmente não se importam...
E aceita que não importa quão boa seja uma pessoa,
ela vai feri-lo de vez em quando e você precisa perdoá-la por isso.
Aprende que falar pode aliviar dores emocionais.
Descobre que se leva anos para se construir confiança
e apenas segundos para destruí-la,
e que você pode fazer coisas em um instante,
das quais se arrependerá pelo resto da vida.
Aprende que verdadeiras amizades continuam a crescer
mesmo a longas distâncias.
E o que importa não é o que você tem na vida,
mas quem você é na vida.
E que bons amigos são a família que nos permitiram escolher.
Aprende que não temos que mudar de amigos
se compreendemos que os amigos mudam,
percebe que seu melhor amigo e você podem fazer qualquer coisa,
ou nada, e terem bons momentos juntos.
Descobre que as pessoas com quem você mais se importa na vida
são tomadas de você muito depressa,
por isso sempre devemos deixar as pessoas que amamos
com palavras amorosas, pode ser a última vez que as vejamos.
Aprende que as circunstâncias e os ambientes têm influência sobre nós,
mas nós somos responsáveis por nós mesmos.
Começa a aprender que não se deve comparar com os outros,
mas com o melhor que você mesmo pode ser.
Descobre que se leva muito tempo para se tornar a pessoa que quer ser,
e que o tempo é curto.
Aprende que não importa onde já chegou, mas onde está indo,
mas se você não sabe para onde está indo,
qualquer lugar serve.
Aprende que, ou você controla seus actos ou eles o controlarão,
e que ser flexível não significa ser fraco ou não ter personalidade,
pois não importa quão delicada e frágil seja uma situação,
sempre existem dois lados.
Aprende que heróis são pessoas que fizeram o que era necessário fazer,
enfrentando as consequências.
Aprende que paciência requer muita prática.
Descobre que algumas vezes a pessoa que você espera que o chute
quando você cai é uma das poucas que o ajudam a levantar-se.
Aprende que maturidade tem mais a ver com os tipos de experiência
que se teve e o que você aprendeu com elas
do que com quantos aniversários você celebrou.
Aprende que há mais dos seus pais em você do que você supunha.
Aprende que nunca se deve dizer a uma criança que sonhos são bobagens,
poucas coisas são tão humilhantes
e seria uma tragédia se ela acreditasse nisso.
Aprende que quando está com raiva tem o direito de estar com raiva,
mas isso não lhe dá o direito de ser cruel.
Descobre que só porque alguém não o ama do jeito que você quer
que ame, não significa que esse alguém não o ama,
pois existem pessoas que nos amam,
mas simplesmente não sabem como demonstrar isso.
Aprende que nem sempre é suficiente ser perdoado por alguém,
algumas vezes você tem que aprender a perdoar-se a si mesmo.
Aprende que com a mesma severidade com que julga,
você será em algum momento condenado.
Aprende que não importa em quantos pedaços seu coração foi partido,
o mundo não pára para que você o conserte.
Aprende que o tempo não é algo que possa voltar para trás.
Portanto, plante o seu jardim e decore a sua alma,
ao invés de esperar que alguém lhe traga flores.
E você aprende que realmente pode suportar...
que realmente é forte, e que pode ir muito mais
longe depois de pensar que não se pode mais.
E que realmente a vida tem valor
e que você tem valor diante da vida!
As nossas dúvidas são traidoras e fazem-nos perder o bem
que poderíamos conquistar, se não fosse o medo de tentar.

William Shakespeare

LEYENDO EN WOOSTER (viernes, 8 de octubre de 2010)

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Ni me senté en mesa, a la barra me fui.  Los periódicos de hoy son como monográficos en torno al nóbel Mario Vargas Llosa.  Posiblemente no haya nadie que desarrolle más el chovinismo que las sociedades hispanas (a ambos lados del Atlántico); supongo que nos viene por ese lado y que de ello no se puede culpar a los negros (de África) ni, mucho menos, poner la blame on Mame (boys!) como hacía que cantaba Margarita Cansino.  El LEYENDO EN WOOSTER de hoy podría también llamarse “Everybody love Mario, now.”  De hecho, el único comentario en contra (que no me atreví a leer para no contrariarme) era el del cineasta Oliver Stone, que decía algo así como que a quién le interesa lo que ese hombre escribe.  Pues, querido Oliverio Piedra, por lo menos por lo menos, a medio mundo.  Él seguramente debe estar muy encerrado en su concepto americano de izquierda como para entender a Mario Vargas Llosa  --y eso que es facilito, y hasta previsible--, o a algo que vaya más allá de Fidel Castro o del venezolano Chávez (Oliver Stone - “La histeria anti-Chávez es española” --http://www.elpais.com/articulo/cine/histeria/antiChavez/espanola/elpepuculcin/20101008elpepicin_3/Tes).  “La histeria anti-Chávez es española”, y por qué la tiene que coger ahora con nosotros…  Afirmar algo así contradice toda la realidad.  ¿Vive en España ese señor?  ¿De qué histeria está hablando?  Posiblemente él nunca sabrá distinguir, independientemente de los matices y abismos políticos, la enorme diferencia entre la gresca a la española y la chusmería latina, y creerá que todo ello forma parte de un paisaje “pintoresco” y fascinante.

¡Qué pena, Señor!

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ALENA COLLAR - Acerca de Vargas Llosa y su obra. Intento de Acercamiento

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ALENA COLLAR

Acerca de Vargas Llosa y su obra . Intento de Acercamiento

Posted on Octubre 7, 2010 by alenar

http://alenacollar.wordpress.com/2010/10/07/acerca-de-vargas-llosa-y-su-obra-intento-de-acercamiento/

 

¿Cuándo se jodió el Perú, Zavalita?… es la primera frase si no recuerdo mal porque cito de memoria, de Conversación en La Catedral.

Efectivamente, de esta manera tan desconcertante- porque entra “in media res” en la narratividad, empieza una de las mejores obras en lengua castellana que se han escrito el siglo pasado.

Y en una época en la que incluso el verbo “joder” en literatura era casi una blasfemia.

Vargas Llosa de heterodoxias sabe mucho, y de países jodidos también. En esta obra bajo el aspecto de una novela coral no cuenta cuándo se jodió el Perú, sino cuándo las ideologías y el afán de Poder joden a los ciudadanos normales de un país cualquiera. Y eso, por aquél entonces también era aplicable en España.

El ejemplo me sirve para destacar una de las principales características de su narrativa: que es generalizable. Es decir, que trasciende el ámbito peruano, y el hispanoamericano- cosa de la que no todos los escritores pueden presumir- para llegar a cualquier sociedad. A través del mundo peruano leemos a Guatemala, a Chile y su golpe de Estado inducido por la CIA, a España y sus caciques de pueblo, a Argentina y sus muertos-desaparecidos, y a una sociedad civil que vive alrededor de una “catedral” metafórica de silencio y resignación mientras ejerce su único derecho: conversar.

Y a veces ni eso. Porque ya desde niños  (Los Cachorros) nos enseñan que vence el fuerte, no el razonante, a través de las más bien desventuras de una pandilla de adolescentes, que establecen las mismas relaciones que sus mayores, basadas en el imperio de la dominación por la fuerza bruta y la manipulación tanto física, como moral.

La segunda característica de su obra podría ser entonces enunciada como : la demolición narrativa del engaño de los sistemas de poder. La denuncia de sus métodos.

Pero Vargas Llosa además de estas dos obras, que a mí me parecen fundamentales aunque sean antiguas porque inauguran un estilo, ha sido y sigue siendo un desvelador de sueños. Y esto ocurre en una obra muy extraña, muy poco leída, muy poco criticada y muy poco comentada porque además es muy surrealista, es decir, muy no “realismo mágico” sino “surrealismo mágico”, como es La Señorita de Tacna.

Los críticos la definen como una obra menor; habrá que pensar que los críticos no entendieron ni papa –sin perdón- de los sueños encubiertos bajo un delirante lenguaje, de esta señorita presuntamente absurda en un mundo presuntamente real. Aquí el estilo de Llosa se bifurca hacia un lirismo de metáfora casi salvaje, de paroxismo asociativo, de demostración de que la palabra puede crear tanto como un mundo aparte, y de que, desafortunadamente, todo ello topa de frente con el muro de la gente muy civilizada, requetecivilizada, recontracivilizada.

La tercera característica sería pues, la capacidad de recreación lingüística de mundos imposibles.

Y naturalmente tenemos la faceta más controvertida de Vargas Llosa, que se desvela en ensayos y artículos periodísticos.

Las opiniones políticas o las ideologías personales de los escritores parecen estar sometidas a las críticas de los críticos, que, según corre el aire de la historia, así juzgan, olvidando por supuesto la literatura y dejando que las marcas de la opinión dominante se peguen al escritor porque “ es lo políticamente correcto”. De manera que a Galdós nunca le dieron el Nóbel porque los muy progres escritores de izquierdas de su tiempo pusieron el grito en el cielo, acusándolo poco menos que de servidor de la clase media y vendido al capital; eso sí, no se molestaron en leer Nazarín.

Y a Vargas Llosa se le acusó en su primera época de comunista tremebundo y en sus últimos años de fascista. Vaya por diox, o por Marx… Naturalmente se olvidaron de que a Dios lo mató la generación de Sartre y a Marx, el pobre, ya no le leen ni los marxistas, entre otras cosas porque es aburridísimo. Quiero decir con esto, que, basta que Vargas Llosa escriba que Cuba es una dictadura para que se alcen los bujujús correspondientes, olvidando que en su día apoyó- como casi todos- aquella Revolución.

Y por supuesto no leyendo- vaya a ser que se enteren de algo- libros como Lituma en Los Andes, que vienen a ser un ensayo novelado de los movimientos guerrilleros de la época y del terrorismo de Estado existente. Ni tampoco leerán – por si se les pegara algo de inteligencia- los ensayos sobre escritores, La Orgía Perpetua (sobre Flaubert), o el último, sobre Victor Hugo, La Tentación de lo Imposible, o sus ensayos, Contra Viento y Marea.  En los que despliega un espíritu libre para analizar, sin importarle un ardite lo que los sacrosantos críticos decidan sobre el nuevo cliché en el que meterle.

Porque Vargas Llosa no tiene clichés. Es decir, es inclasificable. Dirá lo que le parezca que deba decir, guste o no. Expondrá juicios razonados, lo hará con un estilo que se distingue porque cualquiera puede entender lo que dice- otra característica de su escritura, la naturalidad- y finalmente nos dejará el solo testimonio de sus palabras para juzgarle.

Molesta que apoye a EEUU – visión maniquea naturalmente, como la de que García Márquez apoyaba a Cuba-, o que diga que los nacionalismos son un obstáculo para la democracia. Y entonces le agitan fanáticamente las banderas nacionalistas en la cara, demostrando que lleva razón.  Y naturalmente, no le leen, demostrando que son mucho más antidemócratas que él.

No importa. Quienes le farfullan soflamas nunca escribirán La Guerra del Fin del Mundo; están muy ocupados en prepararla.

© Alena Collar

(Se publica este artículo por cortesía de su autora)

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jueves, 7 de octubre de 2010

Raymond Federman, candidato póstumo al Nobel de Literatura 2010.

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Greene County, Georgia, circa 1936.  Ruined house, Penfield vicinity.(Greene County, Georgia, circa 1936.  Ruined house, Penfield vicinity.)

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Raymond Federman:

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In The Place Of Ashes


(for George Chambers)

 

Someday I’ll go
to the place of ashes
and sit beside the ashes
of my mother and father
I’ll sit in the dark
and watch the glow
of the coal fire
through the tiny
mica windows
of the salamander-stove
then holding my breath
I’ll carry the chamber pot
downstairs to empty it
in the courtyard

and again I’ll sit
beside the ashes
and try to scoop them
in the palm of my hand
so they can speak to me
and tell me what happened

 

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El lugar de las cenizas

(para George Chambers)

 

Algún día iré
al lugar de las cenizas
y me sentaré al lado de las cenizas
de mi madre y de mi padre
Voy a sentarme en la oscuridad
para ver el resplandor
del fuego de carbón
a través de la pequeñas
ventanas de mica
de la salamandra del fogón
a continuación, conteniendo la respiración
llevaré abajo la bacinilla
para vaciarla
en el patio
y otra vez me sentaré
junto a las cenizas
y trataré de esparcirlas
en la palma de mi mano
para que puedan hablar conmigo
y contarme lo que pasó.

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Raymond Federman, candidato póstumo al Nobel de Literatura 2010.

http://www.federman.com/

http://en.wikipedia.org/wiki/Raymond_Federman

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Nobel de Literatura de 2010 para Mario Vargas Llosa (“looks like” he “made it”…)

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Pues sí, looks like he made it, parece que aquel joven periodista/personaje de La Tía Julia y El Escribidor logró lo que se proponía en aquella novela: ser escritor reconocido y de fama mundial y llegar a Europa.  No recuerdo si entre aquellas intenciones suyas estaba el Nobel, pero, en fin, lo consiguió.  Y nadie se lo regaló, eso es un hecho.

Creo estar seguro de que en Camagüey yo era orgulloso propietario de un ejemplar de esa divertida y positiva noveleta (o siempre lo fue la Pucha, no recuerdo) porque fue un arma que utilicé de antídoto contra los efectos primarios y secundarios del comunismo in-situ.  La leí muchas veces.  También To Kill A Mockingbird, de Harper Lee, que nunca me defraudó ni dejó de darme una paz especial.

A MVLl ya ni le leo, a no ser algún que otro artículo periodístico.  Hace muchos años, yo leía Conversación En La Catedral acostado en la cama de mis padres en la primera habitación (creo que la mía se había quedado sin luz) y al descubrir el bien guardado secreto-clave de todo el por qué de La Catedral, literalmente di un salto involuntario sobre el colchón y grité no sé qué  cosa.  Mi madre, y creo que Emilia Espinosa o Yeyo, que estaban en la saleta paliqueando, vinieron corriendo a ver qué me había pasado.  Y yo sólo pude responder: “¡algo genial, algo genial!”  Bueno, pues con la genialidad me dejaron. 

Cuando él y yo –y otras personas— compartimos el homenaje póstumo al poeta Gastón Baquero en Casa de América, le entregué al pasar mis dos libros editados por Betania y algunos Timbalitos.  Él ni me miró siquiera.  Una lástima pues.  Siempre pensé, en aquel lejano Camagüey, que a él le hubiera gustado saber de la reacción de un lector suyo ante el secreto de La Catedral y de que uno de sus libros me sirvió como refugio contra el desastre atómico anímico que produce el comunismo.

DLG

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miércoles, 6 de octubre de 2010

SYLVIA SYMS - Mad about the boy

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¿Por qué sabrán hacerlo todo tan bien?

Profile of an arab man - Perfil de un hombre árabe

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(NOTA DEL BLOGGER)  Perfil encontrado en una página de relaciones entre hombres.  Una simple y “tranquila” exposición de la vida en su país hace de este texto la denuncia más explícita y contundente que he leído sobre el escabroso tema que la mayoría olvida tan fácilmente.  Al final no somos tan diferentes.

Ojalá este hombre pudiera encontrar alguna vez lo que desea.

DLG

 

-o-

Profile of an arab man

In Saudi they decapitate gay men in public. In Iran they burn them alive. In Egypt they accuse gay men of habitual debauchery and imprison them for 3 years. Who told them to do so? Is it God? What exactly did God tell them to do to gay men? And why? Who created gays the way they are? Is it their choice to be different? Did they choose to be hated and badly treated?

I did not choose to be the way I am. I wish if I would have loved to fuck women. At least I would have had the right to have 4 women as a Moslim guy. I am created Gay, and I do not even have the right to have a partner. Not even one!

Why did God created me the way I am? Why?

I am dreaming of love. Longing for freedom. Hoping for democracy and peace for every one on earth. Desperate for justice. But I know that there is no hope.

 

-o-

 

Perfil de un hombre árabe

En Arabia Saudí decapitan en público a los homosexuales. En Irán los queman vivos. En Egipto los acusan de hábitos licenciosos y los condenan a la cárcel por tres años. ¡Quién les dijo que hicieran eso? ¿Dios? ¿Qué les dijo Dios exactamente que hicieran a los hombres homosexuales? ¿Y por qué? ¿Quién los creó tal como son? ¿Es su elección el ser diferentes? ¿Quién escoge ser odiado y maltratado?

Yo no escogí ser de la forma que soy. En realidad quisiera que me hubiera encantado follarme a una mujer. Al menos, así tendría el derecho a tener 4 mujeres como todo hombre Moslim. Fui creado Gay, y ni siquiera tengo el derecho de tener un compañero. ¡Ni siquiera uno!

¿Por qué Dios me creo de la forma que soy? ¿Por qué?

Sueño con el amor. Ansío la libertad. Deseo que cada uno en la tierra disfrute de paz y democracia. Clamo a la justicia. Pero yo sé que no hay esperanza alguna.

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martes, 5 de octubre de 2010

Razones para el silencio

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© Katarina Vavrova (Slovakia)

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2

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Acéptalo: es lo que tengo.

Acéptalo, oh Dios del Cielo.

Acéptalo, igual que el mar.

Acepta el ancho caudal del río

y el del arroyo, pobre y pequeño,

que de la sierra bajando va.

(Tonada que acompañaba los oficios en Camagüey en los años 70)

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para Isora Cabrera

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No preguntes por el origen de todo esto que aquí ves.

La simiente no es la referencia de un único nombre,

y no siempre son las cosas lo que parecen ser.

Es más, casi nunca lo son.

Si no te gusta lo que ves, si no te complace lo que doy,

retoma el sendero que en la noche te puso aquí,

al lado de esta borrosa procedencia que palpas,

o calla de una vez, que agradezco más el silencio que las palabras vanas,

porque endebles son, o acaso ¿no es que con el relato de mi rastro

intentas rellenar esa inapetencia que llamas rutina?

Ya yo he visto esa película,

ya he escuchado esa canción: alquila otra, compra otro cedé.

¿Es que pretendes que en cinco minutos haga recuento de toda la Humanidad?

¿Por qué me pides tanto? Y no, que no te ofenda el tono,

ni la mímica del cansancio cuando me oyes decir groseramente “ya salió la cosa”

y me ves girar la cabeza hacia la oscuridad de la noche o del infinito,

cualquiera apetecible boca que no sea la tuya

y tenga a bien tragarme en el instante aciago.

¿Por dónde quieres que comience mi historia: los fenicios, los celtas, los sefardíes?

No, darte el gusto de acortar el trayecto

y simplificar la vastedad, no te lo voy a dar,

nada quiero saber de lo que sobre mi origen puedas pensar,

guárdatelo para la hora del café.

Tu idea no es mi vida, es sólo una especulación,

o una bonita vaguedad.

Una estrella o un infierno, lo que quieras; todo, menos la vida que viví.

Mi origen, si alguno tengo, habrá sido el brillo del aluminio de una cuna de hospital

y ni siquiera lo recuerdo. Ya ves, de dónde vengo, ni siquiera me acuerdo.

Y si todo cuanto digo es mentira, quién eres tú para llamarme a razón.

Anda, vuelve al colegio si quieres aprender malamente

lo que ya malamente te enseñaron: yo sólo me desnudo ante un motivo consistente

y el interés por el pasado no es excitante.

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(Madrid, 17 de agosto de 2001)

© 2001 David Lago González

Léase en chez Zoé Valdés

 

Artículo sobre El Todo Cotidiano, la última novela editada de Zoé Valdés.

http://zoevaldes.net/2010/10/04/un-articulo-sobre-el-todo-cotidiano-en-el-mundo-por-laura-fernandez/

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Cara a cara con un ángel

http://zoevaldes.net/2010/10/04/cara-a-cara-con-un-angel/

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lunes, 4 de octubre de 2010

No direction home

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Robert and Shana Parkeharrison - Undergrowth - from Counterpoint Robert & Shana Parkeharrison - Undergrowth (from Counterpoint)

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Esta noche tampoco quería regresar a casa.

¿Ves? Lo de no querer volver

sucede mucho antes de ti, y continuará así

cuando ya no estés, dentro de cuatro días;

como antes de antes, y antes de mañana,

y antes de la memoria agolpada tercamente hasta el blanco indiferente.

A pesar de ti, acontece.

Simplemente sobreviene porque no hay casa,

no existe en verdad una morada, un regazo para el secreto;

nada siento mío y todo cuanto me rodea

y poseo es más precario que la vida.

No falta una isla, ni una gran idea, ni un bosque, no hay mar,

ni mitifico la muerte de un recuerdo o la fluida sangre de la ilusión;

únicamente desaparecieron dos sillones con balancín

a los que ni siquiera puedo dar forma, estaban en la sala desde que nací,

no puedo tallarlos al fondo del horizonte

ni puedo intentar comprar algo semejante: eran únicos.

¿Ves?  Tanta alharaca por nada.

La razón, el pretexto, el objetivo no eras tú.

Era solamente yo.  Y ni eso; era algo por encima y por debajo

de todo lo que significa vivir de nuevo.

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(Madrid, 3 de septiembre de 2005)

© 2005 David Lago González

Presentación Hecho en Lavapiés, Miércoles 6 Octubre, Sala Triángulo, 20 Horas

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De: Hipólito García <bolohgf@gmail.com>
Para: David Ávila Sanz <davidavilasanz@hotmail.com>
Enviado: lun,4 octubre, 2010 16:37
Asunto: Fwd: Presentación Hecho en Lavapiés, Miércoles 6 Octubre, Sala Triángulo, 20 Horas

cartel presentaciónPEQUEÑO

king crimson acuñaron, "confussion, will be my epitaph"

bolo, perseverancia, mi oración.

me encantaría contar con tu presencia.

besos

bolo

muchos!

Bolo García
622.667.839
bolohgf@gmail.com
http://www.facebook.com/bolohgf

XV Festival Internacional de Ballet de Miami

MIAMI2010_001 (32)(Obra de Pilar Cossío perteneciente a su exposición "La leçon de danse")

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XV Festival Internacional de Ballet de Miami

El ballet: un arma cargada de futuro

 

Han sido tres lustros de trabajo en ballet. Pedro Pablo peña ha puesto en pie un festival de ballet que ya tiene un prestigio consolidado y una compañía que lucha por sobrevivir y se refunda a sí misma constantemente. Pero lo más importante es lo que hay detrás, el fundamento que anima a esas fiestas de la danza: es la pervivencia del ballet cubano en el exilio, sus galas son siempre las galas de la libertad, a la que acuden artistas de las mejores compañías del mundo.

Roger Salas

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La historia del ballet cubano es también la de sus artistas exiliados. La propaganda filocastrista internacional ha intentado hacer aparecer a los bailarines cubanos que habían huido de la isla o de las filas del Ballet Nacional de Cuba como simplemente emigrantes económicos. Esa es una mentira cruel que camufla muchas historias particulares, la mayoría con algún ingrediente trágico que supera en la realidad a los argumentos más descabellados de los ballets románticos.

MIAMI2010_CCBM-Rolando Sarabia & ABT -Xiomara ReyesXiomara Reyes (ABT) y Rolando Sarabia (CCBM) en "Don Quijote" (pas de deux).

El aparato mediático desplegado por los servicios secretos (y no tan secretos) cubanos y la profusa y floreada red de acólitos de Alicia Alonso propagó que el festival miamense no existiría más allá de dos o tres intentos y que imitaba pálidamente al de La Habana. Nada de eso se ha cumplido. El Festival Internacional de Ballet de Miami tiene su propio estilo, su propia vida, y lucha por progresar en un ambiente nada propicio, de cruda y despiadada competencia y sin el apoyo y los recursos institucionales de que goza el festival cubano en “la isla cautiva”, verdadera arma de propaganda política desde sus orígenes (no debe olvidarse que en varias ocasiones lo inauguró el propio Castro o sus palabras leídas por algún otro dirigente de la dictadura). Nunca ha faltado en los programas y libros hagiográficos alicistas la histórica foto de Fidel Castro junto a Alicia Alonso tras una función de “Giselle”. Esa foto sigue apareciendo como un símbolo (¿maldito?) del compromiso, (más bien la pesada cadena ideológica y material) que une al Estado Cubano con la institución cultural de la danza clásica. Eso no es nuevo. Los soviéticos heredaron de los zares la institución de los Ballets Imperiales de San Petersburgo y Moscú, que (seamos serios) era un arma de propaganda política en toda regla, ya en los tiempos en que estaba en manos de Marius Petipa a fines del siglo XIX. La revolución bolchevique implemente le cambió el nombre a los teatros, convirtieron en espías a algunas bailarinas (a otras las tiraron al Río Neva en Leningrado) y crearon algunos ballets con los solidarios temas del realismo socialista. Es este caso, todo siguió igual para que nada cambiara dentro del muy jerarquizado mundo del ballet. Cuba y su compañía titular más su festival, es un reflejo tardío y calcado del caso soviético, pero con algo de caricatura tropicalizada. Todo lo que ha pasado en Miami es una respuesta digna, orgánica y hasta espontánea de los artistas cubanos en libertad.

El Festival Internacional de Ballet de Miami cumple 15 ediciones en 2010, un logro difícilmente imaginable y que forma parte de la realidad del ballet en la ciudad de Miami gestada alrededor de su animador principal, Pedro Pablo Peña, un hombre formado en la praxis de los teatros cubanos primero y norteamericanos después. También no es menos cierto que este festival forma parte de la historia real del ballet cubano en el exilio (una historia que sigue estando pendiente de ser escrita con honestidad ante los hechos y las personas), aunque su propósito de internacionalización y de verdadera actitud democrática ante el arte del ballet lo ha caracterizado desde un principio. Los enemigos de esta iniciativa han florecido como setas en el bosque, dentro y fuera de Norteamérica, dentro y fuera de Cuba.

 

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Kaleena Burkes (CCBM) y Carlos López (ABT) en "Pas D' Sclave" de "El Corsario". FOTO copyright: Karime Arabia

Por motivos totalmente ajenos al arte del ballet mismo, el Festival Internacional de Ballet de Miami ha sido atacado desde el aparato propagandístico oficial cubano y por sus múltiples servidores tanto en Norteamérica como en Europa, en la que se incluye a ex miembros del BNC, escépticos ante la iniciativa de Peña, o simplemente celosos de su éxito. Ha sido una guerra soterrada muy injusta.

Durante un tiempo, si un artista venía a bailar a las galas del Festival de Miami, luego no podría hacerlo en La Habana, pero nunca al contrario: en el Festival de Ballet de Miami siempre se ha recibido a todos, incluso a quienes siguen manteniendo una actitud colaboracionista con Alicia Alonso y su séquito o que se reconocen como ideológicamente de izquierdas. Mayor demostración de equidad, imposible, y esta es una de las armas y de los valores que avalan al Festival de Miami. Pero dentro del conocido inmovilismo represivo, en Cuba las cosas han cambiado ligeramente al menos en esto. Las fuerzas de las circunstancias les han hecho aceptar tanto al aparato oficialista como a los propios gestores del BNC, y de paso a los poderosos dirigentes de la cultura insular, que algunos artistas bailen primero en Miami y luego vayan a La Habana. Es obvio decir que ha ganado la libertad., la libertad misma que la danza representa como expresión artística. Los vetos, rumores y amenazas siempre vinieron de parte del aparato organizativo del festival habanero. Esto ha cambiado, pero cabría preguntarse porqué nunca nadie quiere hablar de este espinoso tema, ni los bailarines, ni los coreógrafos, ni los críticos, ni siquiera los editores de libros. ¿A quién se teme en realidad? ¿Qué larga sombra puede tenderse todavía sobre la carrera de un bailarín por ir a un sitio determinado, expresarse bailando y decir lo que piensa? La realidad del ballet cubano sigue siendo oscura, difícil, compleja y llena de pequeños intereses creados. Esa es la verdad mayor y a veces resulta desalentadora la ausencia de la más elemental cordura entre sus miembros dispersos, de un sentido de Escuela con mayúsculas en cuanto defensa de sus valores éticos. Recientemente un reputado analista político francés decía que con el exilio cubano no se podía hacer nada coherente por su inveterada desunión. Pues esta misma afirmación taxativa puede extrapolarse al estrecho y particular universo del ballet cubano.

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Carlos López (ABT) en la variación de El Mercader (Pas D' Sclave).   FOTO copyright: Karime Arabia

El Festival Internacional de Ballet de Miami es en este sentido un oasis de verdad y de democracia que el tiempo se encargará de demostrar en toda su validez e importancia, pues ya, por el peso de los tiempos, cada cual va apareciendo en el sitio que le corresponde. En tal sentido, la historia del arte de ballet no absuelve. Si antes hablábamos del festival de ballet más importante del sur de los Estados Unidos, hoy podemos decir que lo es de todo el gran país que es los Estados Unidos de América. No se hace otro festival de este tipo, enfocado sobre el ballet clásico y su desarrollo, con la participación desinteresada de cientos de personas. Es previsible que el festival crecerá y se institucionalizará alrededor de la compañía, el Cuban Classical Ballet of Miami. Juntos constituyen una fuerza cultural indiscutible y esencial para el arte cubano del futuro.

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El bailarín español Carlos López (ABT) como El Mercader (Pas D' Sclave).   FOTO copyright: Karime Arabia

El 15º festival ha discurrido con éxito y con presencias de todas partes, como tiene que ser, y a mayor gloria del ballet en sí mismo. La pareja cubana estelar estuvo formada por dos bailarines excepcionales y muy diferentes entre sí: Xiomara Reyes, primera bailarina del American Ballet Theatre y Rolando Sarabia, actualmente figura principal del Cuban Classical Ballet of Miami y reconocida estrella internacional. Xiomara Reyes es la única cubana, además de Alicia Alonso, que ha consolidado la plaza de bailarina principal en el ABT, un mérito incuestionable y que debe ser resaltado convenientemente. Reyes es una bailarina segura, armónica, madura, con estilo propio y con una seriedad vertical en su carrera. Recuerdo cuando hizo su primera “Coppelia” con el Ballet de Flandes en Bélgica. Ya apuntaba maneras y se veía en ella el germen de la sólida estrella que es hoy. Xiomara Reyes bailó en Miami y en estos días viaja a La Habana como Principal Dancer del ABT.

Sarabia (“Sarabita”) es conocido por todos los públicos por su virtuosismo personal y su carismática personalidad escénica, un bailarín que cuando quiere, todo lo puede. Juntos, Reyes y Sarabia, forman una química especial que puede dar mucho de sí y traen as colación las esencias particulares que tanto se invocan de la manera particular que tienen los cubanos de hacer ballet. Desde hace más de tres o cuatro generaciones, la llamada escuela cubana de ballet trascendió la isla (empezó a suceder con la huída en París en 1966 de 11 artistas). También pasó con los rusos. Ambos han tenido su diáspora y eso también está sin historiar debidamente.

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La pintora española Pilar Cossío. FOTO copyright: Pablo Hojas

España estuvo otra vez presente en el 15º festival por dos vertientes y dos sectores de la danza que se mantienen en liza y que puede servir metafóricamente para retratar la situación del la danza en Madrid. De una parte, Carlos López bailarín clásico con una carrera consolidada de solista en el ABT y la pareja formada por Francisco Lorenzo y Marina Jiménez, miembros de la Compañía Nacional de Danza que ahora dirige Hervé Palito en sustitución de Nacho Duato. Carlos López bailó el “Pas d’Sclave” del ballet “El Corsario” con la joven Kaleena Burks, de Cuban Classical Ballet of Miami; él es un bailarín que en su madurez saca mucho partido a los papeles que aúnan al virtuosismo el desarrollo del un personaje de carácter, de fuerte expansión actoral, y el papel del Mercader se lo permite en grado sumo. Otros elementos a destacar en esta edición, la buena forma de Silvina Perillo, del Ballet del Teatro Colón de Buenos Aires, la exquisitez de Ana Sophia Schiller (NYCB) y Joseph Phillips (ABT) que con su “Tchaikovski Pas de deux” de la gala final ofertaron quizá el mejor momento de todo el festival tanto en estilo como en musicalidad interpretativa. En esa misma gala vimos a otro cubano de larga y exitosa carrera internacional, Yosvani Ramos, actualmente figura en el Australian Ballet, que hizo con particular brío “Don Quijote” junto a Leanne Stojmenov.

La plástica siempre ha estado presente en el festival de Miami y por primera vez, una artista española era la encargada de aportar su creación para el cartel del evento. La pintora santanderina Pilar Cossío trabaja desde hace años con el tema del ballet. Una de sus últimas exposiciones de éxito, “La leçon de danse”. Que se ha visto en Nápoles, París, Beirut y otras ciudades, fue llevada a Miami y una de sus piezas es la imagen del póster. En esa imagen conceptual, arriesgada y con un concentrado lirismo convergen los signos de su estilo y se evoca a la bailarina clásica como una figura misteriosa, inasible, llena de fragilidad a la vez que consciente de su pode icónico. Cossío estuvo presente en la galería de la calle 8 donde se expuso su obra y se desveló el cartel a los medios de comunicación.

Fue también muy emotivo haber traído hasta Miami al crítico e historiador danés Eric Aschengreen, una gran personalidad reconocida internacionalmente y con toda seguridad, el teórico vivo más importante en cuanto al estudio de la Escuela Danesa y de August Bournonville. Aschengreen, a quien le ha sido otorgado el Premio de la Crítica y de la Cultura del Ballet matizó en su intervención sobre un tema que siempre está presente cuando se habla del futuro del ballet: la necesidad de conservar los estilos y maneras a la vez que se sienta un compromiso con la innovación y la modernidad. La convivencia de ambas tendencias es lo que garantiza la salud y el futuro de la danza clásica, y ese propósito sabemos los que venimos hasta aquí, es uno de los que alientan al festival de Miami y constituye la base de su prestigio y es su metafórica mejor arma.

© Roger Salas

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MIAMI2010_Spain-Nacho Duato-Marina Jimenez & Francisco LorenzoMarina Jiménez y Francisco Lorenzo de la Compañía Nacional de Danza.

LEYENDO EN WOOSTER (domingo, 3 de octubre de 2010)

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Wooster 03

 (Wooster)

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Deep Autumn day, ayer domingo. Desayuno en Wooster. El País en Wooster. No pude escribir ayer. Demasiada dispersión: esto me está llevando por la senda de un dolor indoloro, que no por no doler es menos inquietante. Además, administro otros blogs ajenos y tuve que ocuparme de mis amigos.

Muy buen análisis el de Moisés Naím, creo que uno de los periodistas que más respeto por estos lares. Realmente me asusta un poco tanta premeditación. Hay cosas, a veces, demasiado oscuras para pararse a pensar en ellas. Por esa regla de tres, entiendo que la tesis sobre la autoría de los poderes fácticos norteamericanos en el 11-S también encuentre sus voceros, aparataje que más de un domingo he visto desplazado en todo su esplendor de baratija por la Plaza de Tirso de Molina donde la extrema izquierda vende sus abalorios y recauda su dinerito para luego defendernos “contra el sistema”. Cuánta suciedad, la verdad.

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ANÁLISIS:

Crisis en Ecuador EL OBSERVADOR GLOBAL

Golpes: la nueva receta

MOISÉS NAÍM 03/10/2010

(http://www.elpais.com/articulo/internacional/Golpes/nueva/receta/elpepiint/20101003elpepiint_2/Tes)

Al menos en cuanto a golpes de Estado se refiere, vivimos en un mundo mejor. Los pronunciamientos militares ya no son tan tolerados como antes y a los mandatarios que llegan al poder mediante la violencia les cuesta mucho más ser aceptados por otros países. Por eso, hasta regímenes con fuertes propensiones autoritarias hacen lo imposible por maquillar su naturaleza antidemocrática. Tienen, por ejemplo, elecciones y parlamentos que son parodias de lo que debería ser una verdadera democracia. Las acrobacias electorales de Irán o Rusia son buenos ejemplos de esta tendencia mundial. Es sorprendente cómo estos regímenes se esfuerzan por celebrar comicios a pesar de que es evidente que no están dispuestos a cederle el poder a sus opositores.

Como los golpes de Estado ahora son repudiados universalmente, no hay mayor bendición política para un gobernante que sobrevivir a un intento de derrocarlo. Esto le pasó a Hugo Chávez en Venezuela y le acaba de pasar a Rafael Correa en Ecuador. En el caso de Venezuela, los sucesos de 2002, cuando el presidente fue depuesto y 47 horas después logró retomar el poder, le dieron a Chávez una mina de oro política que le sigue aportando dividendos dentro y fuera del país. Es obvio que ningún presidente desea pasar por semejante situación y que tales intentonas merecen el rechazo que suscitan. Resulta esperanzador ver el inmediato repudio internacional que provocó el ataque contra el presidente de Ecuador. Es una advertencia contundente para quienes intenten tomar el poder por la fuerza.

Pero esta nueva realidad también tiene consecuencias inesperadas. Los beneficios políticos de sobrevivir a un golpe de Estado generan enormes incentivos para presentar toda protesta violenta como algo más grave. Por eso no es de extrañar que presidentes confrontados a disturbios callejeros, motines policiales o insubordinaciones regionales los exageren y los hagan pasar por vastas conspiraciones de sus adversarios locales y extranjeros. Así justifican la suspensión de garantías constitucionales, estados de excepción, límites a la libertad de prensa, violaciones a los derechos humanos y civiles de adversarios políticos y la criminalización de la oposición. Esto no quiere decir que los dirigentes que intentan profundas transformaciones de su sociedad no generen reacciones de radicales que están dispuestos a asesinarlos o a sacarles del poder como sea. O que otros países no confabulen con políticos locales para derrocar al gobernante de turno. Todo eso sigue pasando. Pero cuando los gobiernos utilizan esta narrativa para legitimar sus abusos, el escepticismo es tan sano y deseable como el repudio automático de las intentonas golpistas.

El caso del golpe contra Chávez es aleccionador y tiene implicaciones que van más allá de lo que sucedió en ese país. Brian Nelson es un periodista estadounidense que se fue a vivir a Venezuela porque, según él mismo escribe, era un "devoto admirador de Chávez". Nelson es el autor de El silencio y el escorpión, un libro sobre los sucesos de 2002. El texto ha sido aclamado por la crítica y The Economist lo escogió como uno de los mejores libros del año, calificándolo de "escrupulosamente objetivo". No hay duda de que nadie ha investigado tan a fondo como Nelson lo que allí sucedió.

Cabe notar que el libro es repudiado por los simpatizantes del Gobierno venezolano. Esto no es de sorprender, ya que Nelson encontró que la breve salida de Chávez del poder no obedeció a un golpe de Estado premeditado, que no había una amplia conspiración para derrocar al presidente bolivariano, que no hubo intentos de magnicidio, que EE UU no estuvo involucrado y que las milicias armadas controladas por Chávez fueron las principales causantes de las muertes que ocurrieron ese día. Todo esto choca con la versión que tantos beneficios le ha dado al presidente venezolano, y que no surgió por azar: Nelson documenta cómo, a los pocos días de los disturbios, el Gobierno puso en marcha una intensa operación para reescribir la historia "del golpe contra Chávez". Se destruyeron pruebas de los asesinatos, se bloquearon procesos judiciales, se suspendieron los debates en la Asamblea Nacional, se compraron algunos testimonios y se silenciaron otros. Y se financió una amplia campaña internacional de documentales, conferencias, artículos periodísticos y propaganda que nutrió la legitimidad de Chávez; y le dio más poder. Aún no sabemos qué ha pasado en Ecuador. Para algunos fue un motín de policías que protestaron contra la pérdida de privilegios. Para Correa, lo que sucedió es producto de una amplia conspiración que va a requerir contundentes respuestas de su Gobierno. Puede ser. Pero hemos aprendido que, en casos como estos, el escepticismo protege mejor la democracia que el apoyo incondicional a las respuestas contundentes de gobiernos que sobreviven a intentonas violentas.

mnaim@elpais.es

-o-

 

Hay cosas con las que no se juega. ¡Ni videojuegos ni leches! Estos jóvenes universitarios ni siquiera se detienen a despreciar. Quizá no haya heroicidad en huir, pero hay tragedia. Muchas veces nuestros aguerridos patriotas del patio de mi casa, que no es ni particular ya ni casa ni patio ni na, me lo han restregado por la cara.

Me alegro que los alemanes se hayan puesto fuertes con el menosprecio a los que huyen.

http://www.elpais.com/articulo/Pantallas/muro/Berlin/videojuega/elpepirtv/20101003elpepirtv_1/Tes

-o-

And…

That’s all, folks!!!!!!!

domingo, 3 de octubre de 2010

Recordando a Carlos (Positively 4th Street, by Bob Dylan)

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Positively 4th Street

You got a lotta nerve
To say you are my friend
When I was down
You just stood there grinning

You got a lotta nerve
To say you got a helping hand to lend
You just want to be on
The side that’s winning

You say I let you down
You know it’s not like that
If you’re so hurt
Why then don’t you show it

You say you lost your faith
But that’s not where it’s at
You had no faith to lose
And you know it

I know the reason
That you talk behind my back
I used to be among the crowd
You’re in with

Do you take me for such a fool
To think I’d make contact
With the one who tries to hide
What he don’t know to begin with

You see me on the street
You always act surprised
You say, “How are you?” “Good luck”
But you don’t mean it

When you know as well as me
You’d rather see me paralyzed
Why don’t you just come out once
And scream it

No, I do not feel that good
When I see the heartbreaks you embrace
If I was a master thief
Perhaps I’d rob them

And now I know you’re dissatisfied
With your position and your place
Don’t you understand
It’s not my problem

I wish that for just one time
You could stand inside my shoes
And just for that one moment
I could be you

Yes, I wish that for just one time
You could stand inside my shoes
You’d know what a drag it is
To see you

Copyright © 1965 by Warner Bros. Inc.; renewed 1993 by Special Rider Music

viernes, 1 de octubre de 2010

OLPL cambio el sexo a Reinaldo Arenas y lo pone como tortillera

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Debo aclarar antes que yo no suelo visitar algunos lugares de dudosa re-puta-ción, pero intentando confirmar algo que me pasaron recalé en uno de ellos para encontrarme con que Orlando Luis Pardo Lazo, uno de los jóvenes ciberdisidentes cubanos in-situ, ha cambiado “la orientación sexual” (la postura) del difunto Reinaldo Arenas y lo pone como “tortillera”, atribuyéndole que él y Tomasito La Goyesca (Tomás Fernández Robaina para la UNEAC) eran amantes (http://www.diariodecuba.com/cultura/margarita-y-el-maestro). Debería aprender el mencionado que él es mucho mejor fotógrafo que escritor, que Dios no lo iluminó por ese camino, qué se va a hacer, solamente algunos pueden ser un one band man, pero decididamente no él, como tampoco yo.

La osadía y la falta de información y de conocimientos de todos estos aguerridos y patriotas chicos en busca de una verdad, o de la especulación de alguna verdad, verdaderamente no tiene parangón. Están como los “famosos” “frikis” en España: a la caza de cualquier estímulo que les conduzca a que se hable de ellos, y es una vergüenza (para él, no para mí) que encuentre púlpito en una publicación internáutica llevada por un intelectual que, a pesar de cargar con el lastre de haber sido apadrinado por Jesús Díaz, indiscutiblemente tiene un cierto prestigio, y también una calidad literaria innegable.

Reinaldo Arenas debe estar retorciéndose en el infierno, no por las llamas y los tridentes de Leviatán, sino porque la hayan puesto a hacer tortilla con Tomasito La Goyesca. Ay, Reinaldo, tanta cola como hacían los reclutas del SMO para pasar diez minutos de bugarronería como tú mismo cuentas en “Antes que anochezca” (que te lo creíste tú na má, y todas las mariquitas de Chueca que gracias a tu imaginación ponen en entredicho la represión que todos padecimos) para que al cabo de 30 años termines girando sobre el eje de La Goyesca. ¿Es esto lo que se llama “justicia poética”? Que se cuide mucho este chico de nombre de súper culebrón venezolano (uno casi se queda sin saliva después de pronunciar su nombre) porque essa mulher, mas é morta, não poupa ninguém, eh?

-o-

Algunos comentarios (hasta donde yo leí) son reseñables. Un tal Lalo (imagino qué Lalo es, aunque tampoco es del tiempo de RA pero sí una persona seria) le dice lo mismo que yo, con otras palabras más “straight”. Otro escribe el juego de palabras en torno a Tomasito La Goyesca, que se le atribuye a Reinaldo Arenas porque él se adueñó de esos divertimentos, pero en realidad ése pertenece a Delfín Prats, como otros también. Lo que a su vez parte de una loca que vivía en los bajos de Monserrate y que fabricaba coronas de muertos, frases que se atribuyó Reinaldo Arenas para su Mofeta, pero todos los de esa época saben que la verdad que no es ésa. Que quieran decirlo o no, es otra cosa. Delfín (Hirám) Prats morirá en Holguín, alcohólico y sin dientes, pero la gloria se la llevó Reinaldo Arenas.

Por ejemplo, había uno genial, que Delfín y yo recordamos la última vez que estuvo aquí en Madrid, y con ello termino:

“De plástico, sí, dos pares –-dijo la loca abalanzándose sobre el mostrador.”

Asumo todas las consecuencias que puedan derivarse de lo dicho.

 

© 2010 David Lago González

Lo mismo que a los chinos…

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Fan Ho_Kids and Cats, 1961(Fan Ho, Kids and Cats, 1961)

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Fíjate, Heriberto, ahora me doy cuenta que muchas veces la gente termina donde empieza.  Te acordarás que yo nací en un barrio que, en la actualidad española de la maqueta política correcta e intacta donde nada se mueve sin la conveniente aprobación silente que ni se sabe de dónde viene, sería también etiquetado como “multi-cultural”; y en Madrid he acabado viviendo también en otra zona multi-cultural.

Ahora cuando venía hacia acá me crucé con dos mujeres de raza negra, elegantemente ataviadas en sus saris (o cosa así que seguramente no se llamarán de esa manera), y mientras desayunaba en Wooster vi pasar una legión de gitanos y gitanas (españoles, no romaníes) cerrados en negro, con pañoletas y medias incluidas.  Y la verdad que me quedé pensando que, plásticamente, era mucho más agradable la imagen de las mujeres negras en blanco marfil.  A veces me encuentro con alguna que parece salida de uno de los cuadros de Miquel Barceló en la etapa en que vivió en Mali.

Pero lo de los chinos…  Yo creo que a nosotros nos va a pasar como a los chinos de mi barrio en Camagüey, me preocupa este bolchevismo galopante que veo por todas partes en mi ciudad de Madrid.  Recuerda que en la calle de la Plaza, no me acuerdo su nombre  --¡ah, Van Horne!--, casi esquina con la mía, habían dos sociedades chinas, una al lado de la otra, pero separadas, en casas distintas.  Ignoro qué diferencia habría entre ambas.  En la sala y la saleta tenían esos típicos balances camagüeyanos, robustos, como el tipo de mueble que aquí llaman “rústico”.  Uno pasaba por allí y los chinos de ambas comunidades mantenían la misma parsimonia, absortos en sabrá Dios qué cosas pero se les veía tranquilos, como si estuvieran en paz consigo mismos.  Fumaban lentamente, y aún más lentamente se mecían en sus sillones.  Al fin y al cabo, ellos habían logrado huir.

Una de ellas la cerraron bastante pronto con la Revolución, pero la otra seguía abierta, yo creo que incluso sobrevivió al Mariel.  Claro que, no sé si por mala leche o por ignorancia, a algún mayimbe cederista se le ocurrió colgarle a los chinos un cuadro gigantesco con la imagen de Mao Tse Tung.  Seguro dijo: ah, chino = Mao, y zas, allí les plantaron la cara de galleta de agua amarilla del Gran Timonel.  Menos mal que los chinos conservan esa expresión facial como lisa, que no refleja nada de lo que están sintiendo o pasando, pero deben haberse estado cagando en la hora en que todos aquellos comunistas cubanos les cogieron el local para las reuniones del comité de zona.  Impertérritos los recuerdo, mientras el populacho jacobino celebraba sus asambleas a la derecha de donde estaban los balances.

DLG

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One of the best songs ever………………………

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See the pyramids along the Nile
Watch the sunrise from a tropic isle
Just remember darling all the while -
You belong to me


See the marketplace in old Algiers
Send me photographs and souvenirs
Just remember when a dream appears -
You belong to me


And I'll be so alone without you
Maybe you'll be lonesome too


Fly the ocean in a silver plane
See the jungle when it's wet with rain
Just remember till you're home again -
You belong to me


Oh I'll be so alone without you
Maybe you'll be lonesome too

Fly the ocean in a silver plane
See the jungle when it's wet with rain
Just remember till you're home again -
You belong to me

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